Y aquí estamos otra vez como todas las veces anteriores.
Pensando que se había acabado.
Pues parece ser que una de las dos partes se niega a descender.
A olvidar los compases marcados.
Esperando nuevas órdenes.
Que por supuesto sabemos, sé, que no llegaran.
Acusaciones
Mentiras.
Tratos rotos.
Interés individual.
Misiones perdidas.
Cadáveres sin una segunda oportunidad.
Y Cadáveres siguiendo una encerrona.
Dinero.
Fama.
¿A caso no es lo mismo?
Vives en una burbuja sin escuchar, sin querer escuchar a nadie, pues te tienes a ti mismo que ya te es suficiente. Con el paso del tiempo has descubierto que para ti, la fama y el dinero son más importante que la vida de unas pobres almas que bailan al compás de su propia desesperación. Al compás que tú les has impuesto. Para ti, que tu nombre esté en todas las paredes es más importante que la vida de la única persona de verdad que tenías a tu lado. Olvidarse de su nombre es fácil pero ¿Y recordar un propio nombre? ¿Estás seguro de que no te has perdido a ti mismo y a...
a lo que de verdad importaba?
Y es que, no se puede vivir solo de sueños, es cierto pero, sí recordar los prohibdos susurros entre muros. Y, a la misma vez, recordar donde está uno mismo antes de caer.
PD. Es un placer volver a escribir por aquí los pensamientos más atormentados. Nunca deben quedarse tan adentro.

Me ha gustado mucho llegar a tu blog, es muy profundo lo que escribes.
ResponderEliminarVolveré siempre que pueda.
Un beso
¡Hola!
ResponderEliminarEstoy totalmente de acuerdo contigo... "Los pensamientos más atormentados. Nunca deben de quedarse tan adentro".
Soy nueva por aquí... Ya te sigo :)
Saludos.
"Y aquí estamos otra vez" comunicandonos a travez del blog. :)
ResponderEliminarUno olvida su propio nombre cuando se sumerge en ambiciones.